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General Un “jugador aficionado” es uno que juega al golf no-remunerativamente y no se lucra con el deporte. Incentivos financieros en el golf amateur que pueden surgir por juego y apuestas, pueden llevar al abuso de las reglas tanto en el juego de golf como en la manipulación de los handicaps siendo en detrimento a la integridad del deporte. NO HAY NINGUNA OBJECIÓN AL JUEGO O APUESTAS INFORMALES ENTRE JUGADORES INDIVIDUALES O EQUIPOS MIENTRAS SEAN INCIDENTALES AL PARTIDO.
Por ende, las apuestas informales son aceptables siempre y cuando el propósito primario es el juego de golf por diversión y no por ganancia económica. Otras formas de jugar o apostar donde se requiera la intervención de los jugadores (por ej. Sweepstake obligatorio) o aquellos que tienen el potencial de involucrar sumas considerables de dinero (por ej. Calcutas y Sweepstakes por remate – donde los jugadores o equipos son vendidos por remate) NO SON APROBADOS. De otra manera, es difícil definir formas inaceptables de juego o apuesta con precisión, pero características que serían consistentes con tal juego o apuesta incluirían: La participación en las apuestas está abierta a no jugadores; y el monto de dinero involucrado es generalmente considerado excesivo. LA PARTICIPACIÓN DE UN GOLFISTA AFICIONADO EN JUEGO O APUESTAS QUE NO SON APROBADAS, PUEDE SER CONSIDERADA CONTRARIA AL PROPÓSITO Y ESPÍRITU DE LAS REGLAS (REGLA 7-2) Y PUEDE PONER EN PELIGRO SU CONDICIÓN DE GOLFISTA AFICIONADO. NOTA: Las reglas de la condición de jugador aficionado no son aplicables a las apuestas de juego sobre los resultados de competencias que están limitadas o específicamente por golfistas profesionales. |